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¿Huir? Siempre puedes hacerlo ¿Pero sabes lo que es mejor? Perderte... Correr, escapar, huir, no era la solución del problema. Sabía, que cuanto más lejos me encontraba de ella, en realidad más cerca estaba ¿Y que importaba estar rodeado de otros y reír como un idiota? Con una risa falsa llena de dolor y agonía...Lo que realmente importaba nunca seria mio, y a pesar de tener tantas cosas todo acaba hecho ceniza solo con una mirada suya... Read more about me »

miércoles 23 de diciembre de 2009

Capitulo 8: Tic Tac-Parte 2 ( Fin parte Andrew)

***
Ah...
Es tan tentador...
Pero no...
Aqui hay demasiadas cosas que me ligan a este mundo
Por empezar...
tu corazón...
Lilith Green
Y...me duele, porque Andrew era una parte muy importante de esta historia pero ha llegado la hora de decirle adiós, pero la pregunta es ¿para siempre? ¡Espero vuestros comentarios y ya la semana que viene la primera parte desde el punto de vista de Lilith Green ^^
***
Correr, escapar, huir, no era la solución del problema.
Me tape la boca con fuerza y simplemente deje de respirar, pero resulto inútil, ese olor, ese maldito olor estaba demasiado dentro de mi.
El cuerpo entero estaba tenso, el insoportable ardor de garganta debido a la sed y el dolor de barriga hacían que avanzar aunque sea a paso lento era un verdadero reto en estos momentos.
Agradecí que nadie se dio cuenta del momento en el cual yo abandone el aula, pero algo me decía, que Lilith tarde o temprano saldría corriendo detrás de mi...

Abri la puerta que daba paso al patio de golpe, la luz del dia que se filtraba entre las nubes me golpeo de nuevo y cerre los ojos del dolor, pero lo otro era una verdadera tortura.

Notaba como los brazos temblaban por la fuerza con la que apretaba mi rostro, pero no consegui nada.
Avance a todo el paso rápido que pude, necesitaba esconderme, tenia que huir de los humanos, de cualquier humano, si me topaba ahora con alguien no respodia de mis actos.

Un rincón escondido, una esquina, eso era lo único que necesitaba ahora, mis ojos corrían de un lugar a otro en busca de algo parecido.
El aparcamiento, maldecí por haber venido esta mañana con Kate, si tuviera aquí mi coche ahora podría huir lejos muy lejos, cuando más lejos mejor.

Contemple el edificio que estaba al fondo del aparcamiento, estaba medio destruido, de un color naranja desgastado por el paso del tiempo que ahora era un color crema un poco oscuro, sus pequeñas ventanas estaban rotas y le faltaba como la mitad del tejado.
Ese tenia que ser el antiguo gimnasio que iban a demoler pronto.Estaba lleno de arboles a su alrededor, el rincón escondido que necesitaba.
Corrí con todas mis fuerzas que me permitia mi cuerpo en este instante, pise varios charcos que mis pantalones de barro y agua.

La visión cada vez iba de mal en peor y empecé a ver las cosas borrosas, necesitaba llegar a ese rincón lo antes posible, antes de que alguien me viera en este estado.
Me cogí de la garganta con una mano y apreté con fuerza, no tenia saliva para tragar estaba seca, completamente seca.
Apoye la otra mano contra la fría piedra de tono gris y me deslice poco a poco pero perdí enseguida el equilibrio y caí al mojado suelo lleno de barro.

Aquel rincón apestaba, y estaba húmedo y frío.
Pero quizás ahora esto era la mejor opción.
El fuerte olor me invadió produciéndome hasta cierta nauseas, pero la sed no disminuyo.
La tensión de los músculos bajo ligeramente pero no quería moverme.
No sabia si podria aguantar todo aquello, tenia los ojos abiertos como platos y insiparaba grandes bocanadas de aire.
Jamas había sentido tanta sed y deseo de matar al mismo tiempo.

Todo aquello era incluso demasiado para mi...

El olor de la lluvia me invadió y sentí como varias gotas cayeron sobre mi rostro desde las hojas del árbol debajo del cual me encontraba ahora.
-Kate...-musite. En ese instante desee que mi hermana tuviera algunos poderes especiales a parte de leer la mente como los mios, de ver el futuro como el del abuelo ayudaría bastante...
-El móvil...-deslice la mano por el barro intentando llegar al bolsillo del pantalon donde se encontraba el móvil, finalmente lo alcance y volví a encenderlo. Solo esperaba de que ella tuviera su móvil encendido en estos momentos y a pesar de que aun faltaba mas de media hora para que terminaran las clases esperaba que ella pudiese sacarme de aquí lo antes posible.
“ Kate, sacame de aquí,
estoy donde esta el antiguo gimnasio,
ven ahora mismo.”
Me di la vuelta poniéndome de lado y cerré los ojos con fuerza, respiraba con dificultad y tenia solo un pensamiento en la cabeza, sangre...
Los minutos se me hicieron eternos, el tiempo parecía no pasar en ese agujero apestoso en el que me encontraba tirado, de repente percibí varios pasos... Me encogí sobre mi mismo con miedo, intentando esconderme lo mas posible en la sombra del árbol para que no pudiera verme.
-¿Andrew?- conocía esa voz, suspire con fuerza y intente incorporarme del suelo.
-Ayudame...-mi voz parecía casi como un susurro. Ella dio unos pasos y se agacho para echarme una mano para levantarme.
-Dios mio...¿Que te ha pasado?...-clavo sus fríos ojos castaños en mi con el rostro preocupado.
Desvie la mirada para no mirarle a los ojos, me agarre a su hombro derecho y caminamos los dos en silencio hasta llegar a su chevrolet epica plateado. Ella me abrió la puerta de copiloto y yo me derrumbe al sillón. Ella se sentó en su sitio y arranco el coche, yo puse la calefacción enseguida y me frote los brazos con fuerza mientras me estremecía del frió que hacia dentro el vehiculo.
“Di algo por dios...”-su voz sono con un tono suplicante. La observe de reojo durante unos segundos, sus ojos corrian de un lado a otro observando la mojada carretera.
Intente suspirar pero la garganda ardía demasiado.

-Llevame lejos de aquí Kate, llevame lejos- musite en voz baja.
Ella me observo con la boca casi abierta, desvie la mirada incomodo, deje caer la cabeza al cristal frio de la ventanilla y simplemente contemple como los edificios pasaban delante de mis ojos formando lineas de distintos colores...
¿Eso lo que iba a hacer? ¿Huir como un completo cobarde? El cobarde que soy y siempre sere...
Y por mucho que duela, por mucho que me duela abandonarla, separarme de su lado, no volver a sentir su calor y su respiracion, no tenerla cerca... Si tenia que renunciar a todo eso y mucho más para mantenerla a salvo del peligro, pues que así sea, porque mantener a Lilith con vida, era algo que iba a conseguir . No me importaba nada ni nadie, iba mantenerla a salvo a cualquier precio...

Inmortal

* La historia de Inmortal se va a publicar en este Blogg, espero que os guste ^^ aun esta en construccion pero ya podeis dejar comentarios sobre el nuevo prólogo.
* Este fin de semana, publicare la última parte del último capítilo desde el punto de vista de Andrew.
¡Saludos!

domingo 20 de diciembre de 2009

Capitulo 8: Tic Tac-Parte 1

***
En el regazo de la tarde triste
yo invoqué tu dolor... Sentirlo era
Sentirte el corazón! Palideciste
hasta la voz, tus párpados de cera

Bajaron...y callaste...Pareciste
oír pasar la muerte...Yo que abriera
tu herida mordí en ella -¿Me sentiste?-
¡Como en el oro de un panal mordiera!

Y exprimí más, traidora, dulcemente
tu corazón herido mortalmente;
por la cruel daga rara y exquisita
de un mal sin nombre, ¡Hasta sangrarlo en llanto!
y las mil bocas de mi sed maldita
tendí a esa fuente abierta en tu quebranto

¿Por qué fui tu vampiro de amargura?
¿Soy flor o estirpe de una especie oscura
que come llagas y que bebe el llanto?

Delmira Agustini.

Cuando más tiempo estaba con ella, mas me daba cuenta de la enorme diferencia que existia entre mi amada Carol y la pequeña Lilith Green.

Eran como dos polos opuestos en el sentido más radical de la palabra. Me sentía como un completo idiota al haber pensado que Lilith se parecia a Carol en el pasado, me entraban ganas cada vez que pensaba en aquello pegarme un golpe contra la pared o reírme como un estúpido.

Pero , cuando más tiempo estaba con ella más me daba cuenta de lo hermosa que era. No era bella, no era guapa, no era como las demás, era especial diferente y era eso lo que más me atraía de ella, su diferencia, porque yo de alguna forma era diferente a los demas de mi especie y sabia lo duro que podía resultar todo aquello...

Quizás lo mas sorprendente de ella era su forma de ser. Pondría la mano el fuego pero esa chica era un juguete roto que a veces, muy contadas veces revive y es ella misma.
Múltiples veces me pregunté sobre el motivo por el cual ella se había roto, pero nunca descubri el motivo, lo poco que sabia sobre el asunto era que esa persona a la cual ella había amado tanto la había simplemente abandonado.

Me canse de caminar de un lado a otro mientras la estaba esperando, con el tiempo, me di cuenta que la puntalidad, el sentido de la orientación y el equilibrio no eran lo suyo.

En mi vida no he conocido una persona más propensa a las caidas en una superficie lisa, y con tan poco equilibrio en el cuerpo que es capaz de caer de su propia cama o golpearse contra cualquier superficie a una distancia de varios metros...

Me deje caer en el borde de la escalera que llevaba al edifico principal y apoye la barbilla contra las palmas de las manos mientras suspiraba con fuerza. De nuevo llegaba tarde...

Observe sin mucho entusiasmo por mi parte las grietas que se habían formado en el oscuro asfalto debido al paso del tiempo intentando aniquilar mi aburrimiento.
Pasaron largos minutos antes de que pude divisar su Seat Oscuro entrar al aparcamiento con una velocidad moderada. Levante la cabeza y contemplé como se aparcaba lentamente al lado de un Ford Focous de un color rojo ardiente.

Notaba por su expresión del rostro que estaba preocupada, me dedico una rápida mirada y luego agarro su mochila y una gruesa carpeta de color oscuro. Salio casi de un salto de su coche y cerro la puerta de un golpe. Avanzo a paso rápido hacia mi y se quedo quita a varios pasos antes de llegar hasta mi.
-Lo siento- musito y bajo la cabeza. Suspire con fuerza y me levante de un solo movimiento.
-No pasa nada, estoy acostumbrado- Ella curvo los labios hasta formas una linea neutra, aun no estaba segura si de verdad estaba enojado con ella o no.- De verdad no te preocupes vamos- la envite a pasar dentro con un gesto, ella asintio.

-¿Qué llevas ahí?-pregunte curioso señalando la gruesa carpeta. Ella hizo una mueca de disgusto y resoplo por lo bajo.
-No preguntes- Ladeé la cabeza a un lado y curve los labios en una media sonrisa.
-¿Son tus apuntes para los examenes?-Dije con la voz suave. Ella agarro la carpeta con más fuerza y apretó los dientes un poco más fuerte. Pero finalmente desistió.
-Exacto...-Admitió.
-Lilith...-susurré- Si necesitas ayuda con alguna asignatura te puedo ayudar ¿Lo sabes no?-Frunció los labios mientras lo consideraba durante un momento.
-Gracias- susurro con una media sonrisa. Le devolví el gesto. -Es muy extraño que el señor Brown ha faltado a clase durante tanto tiempo- comento ella pensativa.
-Ya, pero el también es un ser humano, tiene derecho a enfermar- musite en voz baja.
Caminamos el resto del pasillo en silencio, nos paramos al lado del aula de Quimica y le sostuve la puerta.
-Gracias Drew- me dedico una sonrisa.
Contemple como ella se alejaba hasta nuestro sitio mientras dejaba mi chaqueta en el perchero.

Me sente en mi sitio al lado de Lilith y deje la mochila de un golpe en suelo. Las probetas del experimento que ibamos a realizar hoy ya estaban sobre nuestras mesas con numerosos recipientes de colores y formas diferentes.

El señor Smith entró en el aula y todos los alumnos se quedaron callados durante un momento. Alex dejo caer su carpeta sobre el borde de la mesa y se sentó en su sitio.
-Bien chicos, supongo que no hay que repasar, todos sabeis lo que hay que hacer. ¡El tiempo empieza ya!- Lilith suspiro con fuerza y observo con una extraña mueca entre asco y desesperación el equipo y los numerosos recipientes.

-¿Pasa algo?-pregunte algo preocupado, ella sacudió la cabeza y alargo la mano hacia los recipientes no muy segura por donde había que empezar.
Baje la cabeza y sonreí, sabia que no le gustaban las matemáticas, pero ahora además me daba cuenta que ella tenia miedo a los experimentos quimicos.

Puse la hoja con las instrucciones en medio y ella la contemplo con el ceño fruncido.
-Primero utilizar la disolución de KMnO4 preparada anteriormente para demostrar que "es vino". -ella asintió y cogió uno de los recipientes de vidrio. Le pase la disolución y ella la vertió con la mano casi temblando. Reí por lo bajo.
-¿Que?- pregunto aun con el recipiente en la mano y con la voz tensa y casi temblando.
-Lilith, no tienes que tener miedo, nada va a explotar si haces algo mal.-ella parecio un poco perpleja por la afirmacion. Su mano se relajo un poco y sujeto el recipiente con menos fuerza.
-Bien. ¿Siguiente?
-En un segundo vaso echar tiofulfato de sodio (5 ml), y añadir el permanganato de potasio. - Ella alargo la mano para llegar hasta el siguiente recipiente mientas observaba la hoja, su mano choco por accidente con otro de los recipientes vacíos que estaba casi en el borde. Este se cayó y rodo por la mesa hasta finalmente acabar en el suelo.

El sonido del cristal roto resonó por todo el aula, numerosos alumnos se giraron y observaron a nosotros con burlas.
Ella observo con espanto los restos del cristal roto del suelo, dejo el recipiente que aun sostenia en su mano y se inclino hacia el suelo para recoger los tozos rotos..
-Lilith dejalo te vas a...
-¡Auch!- El olor me golpeo, no encontré la palabra justa para describirlo...
Se parecía al impacto de un frágil cuerpo humano contra un coche de carreras que circulaba a toda velocidad.

Automaticamente mi cara se volvió de nuevo hacia ella, y mis ojos se clavaron en el liquido rojo que descendía con lentitud por su pálida piel.

El frustrante hecho de no oír sus pensamientos paso a un segundo plano, y todos los pensamientos de los presentes deseparecieron como si se tratara de un truco de magia.

Sólo un pensamiento inundaba mi cabeza, el olor y el sabor de la sangre.

El vago vampiro, dormido en la profundidad de mi ser desde mi nacimiento se despertaba finalmente.

Todos los rasgos humanos se disolvían dentro de mi a velocidad de vértigo.
Yo era el asesino, ella era la víctima, indefensa, frágil y dulce.

Una sed tan intensa como nunca habia experimentado en mis diecisiete años de vida me invadio.
Seguido de sequedad de boca, dolor de garganta y un dolor de estomago tan intenso que de un momento a otro me haría retorcerme.
Los músculos de todo el cuerpo se contrajeron y deje de respirar por unos segundos.

Anhelaba, queria y necesitaba probar ese sabor, daria todo lo que tengo por obtenerlo o lucharia hasta el final para conseguirlo.

Ella se incorporo del suelo, en ese momento el aire que provenia del aire acondicionado me golpeo y cerre los ojos con fuerza al mismo tiempo que inspiraba el olor.

Me agarre con fuerza a la mesa con las manos para no saltar encima de ella.
Los pensamientos eran cada vez más confusos y cada vez me costaba más pensar con claridad.

Abri los ojos, y me vi reflejado en la superficie de la mesa de metal.
Lo que habia deseado tantos..años, finalmente se hacia realidad ¿Pero a que precio?
¿Acaso estaba dispuesto a pagar de esta forma el hecho de ser finalmente un vampiro completo? ¿Y si era asi, seria capaz de hacer lo correcto?
¿Y que demonios era lo correcto ahora?
¿Hasta que punto me importaba Lilith como para no dejar al vampiro salir a la superficie?
¿ O hasta que punto queria ser un vampiro completo como para probar la sangre de mi mejor amiga?